(Por María Zubia del Barrio, psicóloga)
Hace poco me sorprendí mirando vídeos antiguos de cuando todavía la televisión era en blanco y negro. Me sorprendió enormemente un anuncio, que igual muchos de vosotros recordareis, donde se anunciaban unas pastillas de caldo concentrado, donde salía un buey o una vaca que a medida que iba disminuyendo de tamaño y cogiendo forma de cubo gritaba “¡¡¡Concentrado estoooy!!!. Este anuncio podría ejemplarizar o definir la palabra concentración. ¿Cuántas veces hemos oído decir que ha habido “una gran concentración de público” o “que el equipo está concentrado en un hotel dos días antes de la competición” o “que hay que concentrar todas las fuerzas en este punto”, etc.
Vemos que se utiliza el termino “concentración” como sinónimo de agrupar, reunir, aunar, centralizar, etc. ¿Y que sucede cuando al tenista en un partido se le pide que se concentre? ¿Qué quieren los entrenadores cuando exigen concentración a sus jugadores? ¿También piden que reúnan, agrupen o centralizar cosas? ¿Qué cosas? La respuesta en este caso seria que lo hicieran con todos aquellos estímulos, detalles y sucesos pertinentes y relacionados con el juego y además que lo hagan de una forma positiva.
La palabra concentración es una de las más utilizadas en la terminología deportiva. En la prensa leemos a menudo que un tenista ha perdido la concentración después de cometer dos o tres errores no forzados, incluso los propios deportistas en sus ruedas de prensa lo suelen reconocer. Como decíamos antes algunos entrenadores exigen concentración otros culpan al deportista de no estar atento, etc.
¿Pero alguna vez nos hemos preguntado qué significa y en qué consiste esta palabra tan utilizada? Se exige al deportista que juegue concentrado, el propio tenista también quiere jugar concentrado, pero no puede. La pregunta sería ¿alguien se ha preocupado en enseñar a concentrarse a los jóvenes y en ocasiones no tan jóvenes deportistas?, ¿Alguien sabe como hacerlo? ¿Cómo podemos exigir a un ciclista, tenista o lo que practique que se concentre, si no sabe cómo hacerlo? ¿Entrenamos también esta habilidad? Eso es como pedir a una persona que no tiene ni la más mínima idea de cocinar que prepare un pollo al chilindrón y de postre unas milhojas de crema sin la ayuda del termomix? Seguramente no. Si queremos que una persona aprenda a cocinar lo primero que tendremos que hacer en enseñarle. Y para ello hay que empezar desde abajo, desde los conocimientos más básicos. Comenzaremos con un pollo asado normal, o a hacer diversas tortillas, etc.
Con la concentración y las diferentes habilidades psicológicas pasa lo mismo. Podemos decir al tenista: “Juan, relájate y concéntrate!”. Perfecto. Eso es lo que necesita hacer y seguro que lo intenta con todas sus fuerzas, pero le falta algo imprescindible. ¿CÓMO?
Como en la mayoría de ocasiones, el deportista aprende estas habilidades por ensayo y error, y por el camino se quedan muchos deportistas que no dan el máximo de sus potenciales porque nadie les ha enseñado a concentrase, ni a mejorar otras habilidades psicológicas (control de la ansiedad, mejorar la confianza en si mismo, automotivarse, etc.).
¿Pero qué es la concentración?
Entendemos por concentración a aquel proceso psicológico que permite mantener la atención en las señales pertinentes y el mantenimiento de ese foco atencional durante el tiempo que voluntariamente se decida. Concentrarse no quiere decir hacer un esfuerzo para mantener mucho rato la atención, como muchas veces se dice, sino dirigir esta atención hacia los estímulos más relevantes para la tarea que se está ejecutando en aquel momento y mantenerla durante el tiempo que creamos conveniente.
Cualquier situación requiere un tipo de concentración adecuada. Una de las grandes diferencias entre los tenistas expertos y los que no lo son, es el dominio de esta capacidad: saber abstraerse del ambiente cuando los estímulos son irrelevantes y saber captar los estímulos necesarios para la ejecución correcta.
Cada situación de un partido, cada momento del entrenamiento o de la competición, requiere un tipo de concentración adecuada. Reconocer los momentos en que se necesita una u otra es el primer paso para conseguir un buen control de la atención. Se puede dirigir la atención hacia estímulos exteriores, ajenos a la persona (ejemplo:a la grada, a las cuerdas de la raqueta, mirar las nubes,etc.) o hacia estímulos internos y del propio tenis (ejemplo: dolor muscular, pensar en el resultado, visualizar el próximo punto, etc.), es decir todo aquello que sucede fuera de nosotros en el primer caso y todo lo que sucede dentro de nosotros en el segundo.
Es muy posible que tras un largo partido, con interminables puntos y tiebreaks, surjan un gran número de sensaciones negativas en el cuerpo del jugador que pueden mermar sus fuerzas y en consecuencia, desconfiar de su capacidad para llevar a cabo el partido de manera óptima. A continuación expongo diferentes estrategias atencionales que pueden llevarse a cabo a lo largo de un duro partido:
Atención al cansancio/dolor
- Asociar las sensaciones de cansancio/dolor al rendimiento deportivo de la carrera (por ejemplo: me duelen las piernas pero estoy a punto de acabar”, “si aguanto hasta el último juego estaré cerca de la victoria”, “estoy algo cansado pero ya pero el contricante está como yo o incluso más cansado”, “ a pesar del dolor he conseguido otro juego”, “estoy cansado porque estoy consiguiendo mi objetivo”…).
- Asociar las sensaciones de cansancio/dolor al rendimiento exitoso en anteriores partidos(“otras veces he estado cansado en esta situación y lo he conseguido”…).
- Recordar otros momentos difíciles del mismo partido se hayan superado con éxito.
Distracción/atención
- Detectar con precisión las sensaciones concretas del dolor.
- Autoevaluar el grado de cansancio/dolor utilizando una escala de 0-10 puntos.
- Imaginar procesos que controlan el dolor (por ejemplo: que la zona del dolor está anestesiada).
- Transformar las sensaciones de dolor (por ejemplo: que es consecuencia de un masaje).
- Utilizar autoinstrucciones apropiadas (por ejemplo: “puedo controlar mi cansancio”, “ya lo he hecho otras veces”, “lo estoy controlando”).
Distracción al cansancio/dolor
- Céntrate en la técnica de la tarea, en la técnica del saque, en la posición del cuerpo…
- Céntrate en el ritmo del partido, cuenta respiraciones, quítate la tierra de las zapatillas con ligeros golpes o mira las cuerdas de tu raqueta.
- Autoevaluar la intensidad del esfuerzo utilizando una escala de 0-10 puntos: comprobar si la intensidad responde al plan trazado.
- Centrarse en la estrategia del partido(“¿Cuál es mi próximo objetivo?, ¿cuál es mi objetivo para el siguiente set?).
- Recordar los objetivos que ya se hayan conseguido en el mismo partido.
Distracción/distracción
- Pensar en otra cosa, en algo entretenido o agradable (que no sea estresante) ajeno al partido. Esto es útil en los momentos de la silla, no en pleno juego, claro está.
- Hacer “algo “ en la silla ( por ejemplo, Jum Courier se llevaba un libro y en los tiempos de descanso se limitaba a leer un fragmento del libro).
- Seguir atentamente la música de los auriculares.
- Centrarse en el entorno; contar gente de entre el público, apreciar el paisaje…
Problemas para controlar y mantener la concentración
- Atender o pensar en sucesos pasados.
- Atender o pensar en sucesos futuros.
- Analizar excesivamente la mecánica corporal (cómo hacemos los movimientos).
- Atender a demasiadas señales o cosas al mismo tiempo.
Algunos entrenadores tienen la costumbre, antes de una prueba, de invadir mentalmente a sus jugadores con muchas instrucciones a la vez, provocando más confusión en el tenista y aumentando su ansiedad y desconcentración en los momentos previos a un partido. Con esto lo único que consiguen es elevar el nivel de activación por encima de lo normal, por lo que se incrementa el efecto túnel antes mencionado, y recordemos que el deportista sólo está preparado para atender a unos estímulos de forma positiva. Si el entrenador es consciente de ello se ceñirá a darle alguna instrucción clara y sencilla, y sobre todo que provoque la disminución de la posible ansiedad y aumente por ello las posibilidades de concentración en las tareas que debe de realizar su jugador.
Es importante también, aislarse del resultado y centrarse en lo que se debe hacer en cada momento. Estar más atento a las tareas que debemos realizar y no pensar tanto en el resultado del marcador, ayuda potencialmente a la concentración del jugador.
Consejos para aumentar la concentración “in situ”
- Realizar entrenamientos en presencia de distractores.
- Utilizar palabras convenidas.
- Emplear pensamientos positivos y que no sean críticos.
- Establecer o crear una serie de rutinas antes y durante la competición.
- Pensar en lo que hacemos en el momento presente “aquí y ahora”. (ej. Pensar únicamente en el punto que se está jugando, o en la respiración).
En cierta ocasión un periodista le preguntó a la malograda, Florens Griffith en qué pensaba mientras corría los cien metros vallas. La respuesta textual de Florens fue: “En qué quieres que piense, ¿en mi novio?, pienso; one, two, tree, UP, one, two, tree, UP,…. (un, dos, tres, arriba, un, dos, tres, arriba,…)”, es un claro ejemplo de concentración, pensar en el “aquí y ahora”.
Concentrarse es como estar en una burbuja… donde no hay espacio para nadie más que para ti…
¡Buena suerte!


